"El
presidente del Banco Central Europeo (BCE), Mario Draghi, ha acabado hoy con
los principios de la política monetaria alemana. El organismo ha anunciado una
compra de bonos ilimitada. Comienza la pesadilla para Alemania". De esta
forma empieza el alemán Die Welt un artículo bajo el título 'Los
mercados financieros brindan por la muerte del Bundesbank', publicado tras conocer el nuevo plan de compra de bonos que ha
presentado hoy el BCE.
El banco
central alemán se había mostrado especialmente crítico con la opción de que el
BCE lanzara un nuevo programa de compra de bonos para rebajar las
rentabilidades de la deuda de países como España e Italia. Y, tras la
comparecencia de Draghi, ha emitido un comunicado en el que manifiesta su
total rechazo al nuevo programa, ya que en su opinión, se asemeja demasiado a
la financiación de Estados a través de la emisión de dinero.
"La
política monetaria corre riesgo de estar subyugada por la política
fiscal", ha señalado el Bundesbank en su comunicado, en el que confirma que su
presidente y miembro del consejo del BCE, Jens Weidmann, ha votado en contra de
la decisión, tal y como se esperaba. A juicio del Bundesbank, no se debe
permitir que las compras dañen la capacidad de que la política monetaria vele por
la estabilidad de los precios en la zona euro.
En su
artículo, Die Welt recoge testimonios de
analistas, entre ellos uno del economista jefe de Degussa gold trade, Thorsten
Polleit, en el que asegura que desde hoy "el euro se convierte en una
especie de lira italiana".
"Los
mercados han aprendido a lo largo de los años que no vale la pena especular en
contra de la Reserva Federal de Estados Unidos. Y hoy se han enterado de que no
vale la pena apostar contra el BCE", señala por su parte, Holger
Schmieding, economista jefe del Berenberg Bank.
El
periódico también se hace eco de las notables subidas que han registado los
mercados europeos, con el Ibex 35 anotándose un avance del 4,91%. Por su parte,
la prima de riesgo de España se ha hundido el 9% y se ha colocado en 447
puntos. "Una vez más, los mercados dan la bienvenida al fin de la ortodoxia
alemana en la política monetaria",
señala Die Welt.
Pero las
críticas desde la prensa alemana no llegan solo de este medio. El Bild recuerda que con esta decisión, el BCE quiere ayudar a
los Estados en crisis, relajando las condiciones para financiarse. Ahora bien,
¿y si el plan no funciona? ¿Quién es responsable de las lesiones? se pregunta.
Por su
parte, el Handelsblatt señala como de los 23 miembros que componen el
consejo de gobierno del BCE, Weidmann es el único que ha votado en contra.
"Todo empezó en 2010, cuando el entonces presidente del Bundesbank, Axel
Weber, criticó en una entrevista la decisión del BCE de emprender el anterior
programa de compra de bonos. El tiempo de los bancos centrales ha
terminado", concluye.
Weidmann está solo
En los
últimos tiempos, el actual presidente del Bundesbank ha estado en la picota. De
hecho, podría tener los días contados como presidente del Bundesbank. Eso
es lo que se temen en Berlín, ya que su postura en contra de la compra de bonos
no ha tenido efecto en la institución presidida por Mario Draghi y contradice
el consenso generalizado que existe en Europa al respecto, según informaba la semana pasada el diario germano Handelsblatt.
El
rotativo citaba a Emil Willsch, miembro de la comisión presupuestaria del
partido Unión Cristiano Demócrata (CDU), que considera que existe el riesgo de
que Weidmann dimita, al igual que hizo su antecesor en el cargo Axel Weber, que
también se mostró en contra de algunos de las decisiones del banco central del
euro.
Tanto de
puertas para adentro como públicamente, nadie sigue su línea, ni siquiera su
compatriota alemán, Jorg Asmussen, miembro del consejo del BCE.
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