En el VI informe de gobierno que presentó el
presidente Felipe Calderón se lee: “A pesar de la crisis económica global, en
lo que va de esta administración, se registró un máximo histórico en el número
de afiliados al IMSS, al crearse un millón 859 mil 563 empleos formales, más
del doble que en el mismo periodo de la administración anterior. Tan sólo en
los primeros siete meses de 2012, se crearon 553 mil 775 empleos formales
netos”.
Las cifras no dejan lugar a dudas. Efectivamente el
número de asegurados en los registros del IMSS creció como no lo había hecho
antes, por lo que es un logro que ningún gobierno dejaría de difundir como lo
está haciendo Calderón masivamente a través de los medios de comunicación.
Siguiendo esa línea, el mensaje del Presidente quiere implicar que en México
existe menos desempleo que antes de la crisis o en relación al gobierno
anterior.
Esto
último amerita revisar las cifras.
1. No hay
que olvidar que en los registros de afiliados al IMSS, que suman 15.9 millones
de empleos, sólo se encuentra una tercera parte de los empleos totales que
existe en la economía y que asciende a 48.4 millones, según las cifras que
ofrece INEGI sobre población ocupada. Es decir, existen 32.5 millones de
empleos que el IMSS no registra por lo que sus cifras sólo reflejan
parcialmente lo que ocurre en el mundo laboral.
2. Por lo
tanto, las cifras del IMSS no necesariamente implican que efectivamente al
final del actual gobierno hay menos desempleo que antes de la crisis o que al
final del gobierno anterior. De hecho en julio pasado la tasa de desempleo que
dio a conocer INEGI fue de 5.02%, que es mayor en casi un punto porcentual que
la registrada en julio de 2008, previo a la crisis, y más alta que las tasas de
desocupación dadas a conocer durante el gobierno de Vicente Fox. Con todo y el
mayor registro difundido de asegurados al IMSS, los datos muestran que el
desempleo al final de este gobierno es mayor que el que se tuvo previo a la
crisis.
3. La
hipótesis que aquí hemos planteado desde hace algún tiempo es que si bien hubo
una fuerte creación de empleo en los últimos años de este gobierno, producto de
un mayor dinamismo de la economía, ésta no fue suficiente. Pero además hubo una
tarea efectiva de fiscalización hacia las empresas por la vía del SAT (que
incrementó fuertemente el número de contribuyentes registrados) como a través
del IMSS, provocando que una buena cantidad de empresas “formalizaran” a sus
empleados informales incrementando el registro de empleos formales ante el
IMSS. El economista Jonathan Heath plantea que los 12 millones de empleos que
no están contabilizados en los registros del IMSS e ISSSTE y que tampoco se
contabilizan en la informalidad que registra INEGI, son “informales que laboran
el sector formal”. Coincido con esa hipótesis y es probable que una parte de
estos empleos hayan sido formalizados y registrados ante el IMSS por la presión
resultante de las acciones de fiscalización que se ejercieron durante el
sexenio.
Así que
en general el actual gobierno no puede presumir mejores resultados laborales en
relación al periodo precrisis o al gobierno anterior. El gobierno del empleo,
lamentablemente, no fue tal.
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