jueves, 6 de septiembre de 2012

CHILE, CAMINO HACIA EL DESARROLLO EN 2020



Gabriel Moyssen / El Financiero
En ocho años, el PIB por persona aumentaría de 18 mil a 23 mil dólares.
Alianza del Pacífico, mecanismo que llevará al acercamiento con Asean.
La Ronda de Doha, rumbo a un mandato "desfasado", advierte Álvaro Jana.

SANTIAGO.- Reconocido como el país más estable y seguro de América del Sur, Chile es también una de las 20 economías mundiales más atractivas para hacer negocios en el periodo 2010-2014, de acuerdo con la clasificación de The Economist Intelligence Unit, marco en el que el gobierno del presidente Sebastián Piñera se propuso alcanzar un desarrollo similar al de sus socios más avanzados en un plazo de ocho años, con base en la exportación de bienes y servicios.
Hoy, los 22 tratados de libre comercio y acuerdos firmados por Chile -como el suscrito con México en 1998-, que le permiten acceder a un mercado de más de cuatro mil 300 millones de habitantes, con 85.7 por ciento del Producto Interno Bruto global, resultan clave para lograr el objetivo, crecer 6 por ciento anual y aumentar el PIB por persona de 18 mil a 23 mil dólares.
En 2011, el país andino, con una población de 16 millones y medio de habitantes, según el censo difundido la semana pasada, se recuperó del sismo y del tsunami de 2010 para exportar 81 mil 411 millones de dólares. Pese al ambiente recesivo internacional, incrementó sus ventas 15 por ciento; Asia concentró 47 por ciento de las mismas, seguida por América y Europa.
Hay más en el horizonte: llegó al mercado indio con 80 productos desgravados y la Alianza del Pacífico, establecida con México, Perú y Colombia, a la que solicitó su ingreso Uruguay como observador, profundizará los mecanismos de integración y cooperación, como la eliminación de visas, los planes de viajero confiable, de becas, de combate al cambio climático y de interconexión eléctrica, en paralelo al Acuerdo Estratégico Transpacífico de Asociación Económica (TPP), creado en 2006 por Santiago, Nueva Zelanda, Singapur y Brunei (México y Canadá se unirán al pacto, que es evaluado por Malasia, Vietnam, Australia, Perú y EU).
La meta es atraer más inversión extranjera directa en investigación y desarrollo (Chile captó en 2011 un total de 17 mil millones de dólares, con lo que se ubicó en el sexto lugar mundial) para sustituir la venta de materias primas como el cobre y los productos forestales y agroalimenticios, por bienes con mayor valor agregado, al tiempo que se promueve el emprendimiento, la innovación, los incentivos tributarios (hace unos días se aprobó una reforma en la materia) y la internacionalización sustentable del sector industrial.
En reunión con periodistas latinoamericanos, organizada por ProChile, entidad que impulsa la presencia activa en los mercados, Álvaro Jana, director general de Relaciones Económicas Internacionales de la cancillería, resaltó que el TPP es un proyecto ambicioso, que llevará al acercamiento con la Asociación de Países del Sureste Asiático (Asean), sin que Santiago descuide la búsqueda de tratados con Rusia, Israel y Marruecos.
En su opinión, el estancamiento de la Ronda de Doha de la Organización Mundial del Comercio, apenas matizado por la entrada de Moscú, es resultado de dos visiones antagónicas, representadas por Washington y la Unión Europea, que no aceptan sacrificar parte de su sector agrícola, y por el bloque encabezado por los BRICS, con un eje "desarrollista de los años sesenta, que implicará estándares más costosos para el comercio".
Jana pronosticó que la Ronda de Doha terminará con algunas concesiones para las naciones menos desarrolladas y "no más que eso", lo que se traducirá en "un mandato desfasado y sobrepasado por los avances bilaterales en aspectos como energía, cambio climático y propiedad intelectual", luego de apuntar que el TLC con México ha sido "tremendamente positivo" -el intercambio siguió al alza en 2011, con cuatro mil 444 millones de dólares, de los que mil 951 millones correspondieron a exportaciones chilenas- y guarda amplio espacio para crecer.
Recorrido
Durante visitas a empresas chilenas e internacionales asentadas en Santiago y la ciudad de Concepción, en la región de Bío Bío, con importante participación en América Latina, se constató el alto nivel de eficiencia, seguridad laboral y calidad que constituye la apuesta de la industria, frente a la producción masiva y barata, pero muchas veces defectuosa, de los competidores chinos.
Tal es el caso, por ejemplo, de Drillco Tools, especialista en bienes y servicios para minería y perforación en general, que aprovecha la experiencia chilena en el área, o de Biosano Laboratorio, compañía familiar que nació en los años cuarenta en el sector de los medicamentos inyectables y que es considerada en Gran Bretaña como una de las 145 firmas emergentes en la producción de genéricos.
Por su lado, Typack es líder en reciclamiento de plástico desechado, incluso importado desde México, para extrusión de laminas PET, RPET y PAI, con las que se elaboran envases de fruta y otros alimentos; ASMAR, que opera el astillero de Talcahuano, genera otra vez recursos mediante la construcción y reparación naval -que van desde modernizar pesqueros centroamericanos hasta proyectos de buques de patrulla y de investigación oceanográfica-, tras superar el golpe del tsunami.
Los retos, naturalmente, no dejan de estar presentes. La revista M&I, órgano de la Asociación de Industrias Metalúrgicas y Metalmecánicas, cita un estudio de la Universidad de Harvard y del MIT sobre 128 economías, en el que México, Brasil, Colombia y Paraguay aparecen como los estados latinoamericanos que más incrementaron la complejidad de su industria en 1964-2008, mientras que Chile y Venezuela se enfocaron en las materias primas.
Al respecto, Hugo Baierlein, gerente de comercio exterior de la Sociedad de Fomento Fabril, advierte que el riesgo es convertirse en una isla que viva de exportar commodities y del turismo. Incluso se ha planteado atraer a científicos de naciones de Europa Oriental, como Rumania y Hungría, siguiendo el camino de Australia.
Mejorar la educación, dice Baierlein, será una de las tareas pendientes del próximo gobierno, que asumirá en 2014, y cuyo reflejo son las protestas en demanda de mejor calidad y acceso a la enseñanza. Estos factores, agrega, "son nuevos y requieren un tratamiento distinto, en el que haya diálogo entre gobierno, sociedad civil, estudiantes y empresarios. Atravesamos por una etapa muy especial, en la que es necesario hacer algo nuevo".

No hay comentarios:

Publicar un comentario