- Hoy, la seguridad energética mexicana depende de la buena voluntad y estabilidad de un solo proveedor. Frente a esta realidad, el fracking aparece como una palabra prohibida pero inevitable.
Coordenadas
Enrique Quintana - El Financiero
México vive una paradoja energética. El país está sentado sobre abundante gas natural, pero cada vez depende más del que llega por los ductos desde Texas.
En los primeros siete meses de 2025, las importaciones ascendieron a 887.5 millones de pies cúbicos diarios (MMpcd), 20 por ciento más que el año pasado, lo que representa casi el 70 por ciento de las ventas internas.
Dicho de otro modo, siete de cada 10 moléculas de gas que encendieron las turbinas y las estufas mexicanas viajaron desde Estados Unidos.
El volumen del gas importado prácticamente se ha duplicado entre 2023 y 2025.
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