▲ Países de altos ingresos producen 31 por ciento de la contaminación global.Foto Ap
Dora Villanueva - Periódico La Jornada
La recuperación tras la pandemia de coronavirus ha evidenciado en el 2023 una creciente desigualdad. Las divergencias no sólo permanecen o se amplían en cuanto a indicadores de pobreza, alcanzan a las nuevas crisis, particularmente la climática, en la cual los países de ingreso alto e industrializados se mantienen con la prerrogativa de ser los contaminantes, exhiben datos del Banco Mundial (BM).
El organismo destaca que en los países más pobres y afectados por la violencia, las carencias de ingreso son peores que antes de la pandemia. Se estima que en 2023, 691 millones de personas vivían con menos de 2.15 dólares (alrededor de 36.6 pesos), el umbral internacional de pobreza extrema, y mil 115 millones con un ingreso diario por encima de 3.65 dólares (alrededor de 62.19 pesos), lo que muestra el estancamiento en la lucha contra la pobreza.
Como parte de un recuento estadístico de 2023, el BM expuso que entre 2010 y 2019, las cifras de pobreza cayeron 40 por ciento, pero estos logros enfrentaron un enorme revés con la pandemia de covid-19, (...) crisis que han resultado en aproximadamente tres años de progreso perdido en la reducción de ese indicador. Incluso, desde 2019, el número de personas que ganan menos de 6.85 dólares al día ha aumentado ligeramente.

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