- El país está abocado a una revancha Biden-Trump y es probable que cualquier tregua dure poco
Kenneth Rogoff - El País
El acuerdo provisional que se ha alcanzado en Estados Unidos para elevar el techo de deuda no hará que el problema desaparezca. La pugna entre partidos por el tope de la deuda federal se ha convertido en una característica previsible de la vida política estadounidense. Y aunque algunos culpan a una norma mal concebida, su argumento no capta lo esencial.
El verdadero origen del problema es que, hoy en día, los políticos tienen pocos incentivos para llegar a acuerdos. En un entorno de distritos electorales manipulados y medios de comunicación tradicionales encasillados ideológicamente (engrandecidos por bots, algoritmos e incentivos económicos), la inestabilidad no hará sino empeorar en el futuro cercano. Eso podría implicar cierres de gobierno más frecuentes o más restricciones a la independencia de los bancos centrales. Con el expresidente estadounidense Donald Trump muy implicado en conseguir el regreso a la Casa Blanca después de las elecciones de 2024, quién sabe qué más.
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