Serpientes y Escaleras
Salvador García Soto - Expreso
El actual ha sido un sexenio desastroso para la Comisión Nacional del Agua. El organismo público rector del uso del agua en el país, el que otorga, regula y vigila las concesiones para el uso de los recursos hídricos de toda la República, lo mismo para uso doméstico, industrial, agrícola o para el abasto de las grandes ciudades, hoy está hecho un caos. Desde el pasado 13 de abril sus sistemas informáticos fueron hackeados sin que hasta la fecha se haya informado el nivel de robo que sufrieron en información estratégica, pero desde esa fecha ninguna terminal o equipo de cómputo de la dependencia, a nivel nacional puede ser utilizada por el personal.
El hackeo afectó no sólo a las oficinas centrales de la Conagua, ubicadas en el sur de la Ciudad de México, sino en todos sus organismos-cuenca que administran las distintas regiones hídricas en que se divide el país. Es decir, que desde hace casi un mes los cerca de 13 mil trabajadores que laboran en esa instancia federal no pueden tener acceso a los sistemas de cómputo en los que realizan la mayor parte de sus labores y, según testimonios de trabajadores de la misma instancia en la CDMX, la mayor parte de los empleados "están prácticamente sin hacer nada y sólo llegan a las oficinas a checar tarjeta, a cumplir sus ocho horas sentados en las oficinas ante la falta de acceso a los sistemas informáticos".
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