Carlos Ramírez - Indicador Político
La figura de Ovidio Guzmán López se convirtió solo en un referente visible del narcotráfico en México por su condición de hijo de Joaquín el Chapo Guzmán Loera y por estar a cargo de una parte de la producción y trasiego de fentanilo hacia Estados Unidos. Sin embargo, el problema de la sobredosis de fentanilo no está en México sino dentro del territorio estadounidense.
Arrestar a Ovidio sin desmantelar la estructura productiva de droga ni deshacer el aparato criminal del Cártel de Sinaloa no es más que una decisión simbólica y mediática que no resolverá el problema del narco en México ni disminuirá el flujo de droga de México a Estados Unidos cruzando la frontera gracias a la corrupción de autoridades estadounidenses de todas las agencias de seguridad.
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