León Bendesky - Periódico La Jornada
La política económica que establece un gobierno debe partir, necesariamente, de una representación lo más clara posible de las tendencias predominantes en un momento determinado. Debe derivarse de los hechos observables y sus consecuencias.
Sobre esa base puede un gobierno establecer prioridades para cumplir con su objetivo esencial que, como prácticamente todos declaran, es mejorar las condiciones del bienestar de la población.
Las innovaciones, los cambios, las transformaciones que constituyen el programa de gobierno, tan amplias y sustanciales como ésas sean, necesitan de un asidero material, el que existe y a partir de lo que se puede profundizar en lo que funciona y cambiar lo que se quiere y, claro está, lo que se puede.
No hay comentarios:
Publicar un comentario