Raymundo Riva Palacio - El Financiero
Las relaciones bilaterales entre México y Estados Unidos se encuentran en un mal momento, y sin importar quién gane la elección presidencial, lo más probable es que empeoren. Pero no hay que confundir relación bilateral con relación personal, porque es distinto. Puede haber buena relación personal y mala en lo bilateral. Aunque ayuda lo primero, no resuelve lo segundo. Aquí, el dilema no es si Donald Trump se mantiene en la Casa Blanca o la pierde ante Joe Biden, sino si el presidente Andrés Manuel López Obrador deja de jugar a las vencidas con Estados Unidos y querer obligarlos a compartir su visión coyuntural de país, sin importar que viole los acuerdos firmados entre los dos países.
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