Carlos Ramírez - El Debate
Las cifras electorales hasta la medianoche de martes desmintieron, por segunda vez, el escenario cómodo de las encuestas para Joe Biden y mostraron una lucha de grupos de poder. En el fondo, la elección no es por la democracia y las elecciones sólo exhibieron los reacomodos ideológicos de coyuntura que responden al ánimo/desánimo de los votantes.
Pero lo más importante ha sido el hecho de que en los EE. UU. no se votó por más o menos democracia, porque el problema de fondo tiene que ver en los hechos y en la estructura, los EE. UU. no son una democracia sino una república representativa de asociaciones oligárquicas. El modelo de elección indirecta en 538 votos electorales es reflejo del sistema representativo dominado y determinado por grupos de interés.
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