miércoles, 24 de junio de 2020

LA CAPITULACIÓN

Sergio Aguayo - El Siglo de Torreón
Porfirio Muñoz Ledo, diputado de MORENA, ha elevado los decibeles de su crítica. Hace unos días se quejó de que su bancada actúa “siempre con línea”. Sarcástico, lanzó un “llamado a los pastores” para que liberen a los “borregos”. Los éxitos electorales de MORENA fueron espectaculares, porque insistieron una y otra vez, en que ellos sí serían una fuerza política renovadora. En sus casi dos años en el Congreso de la Unión, MORENA ha replicado los hábitos del Partido Revolucionario Institucional (PRI) y las taras del Partido de la Revolución Democrática (PRD). Del PRI, tomaron la disciplina de votar lo que se les ordena. Del PRD heredaron la incapacidad para establecer una relación sana con su fundador y líder carismático, quien sigue siendo el factor que mantiene la cohesión de una extraña coalición, donde se apretujan y remolinean todas las siglas del alfabeto ideológico.

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