Sergio Sarmiento - El Siglo de Torreón
AngelaMerkel y Donald Trump tienen
actitudes opuestas hacia el conocimiento científico. ¿Y la 4T?
Merkel, doctorada en química cuántica,
recibe alabanzas dentro y fuera de Alemania por su gestión ante el COVID-19. En un
reportaje sobre la canciller, Ana Carbajosa
(El País, 28 de abril) explica algunas claves
del éxito:mensaje claro “apoyado en la ciencia”, dejarse “aconsejar por paneles de equiposmultidisciplinares, donde además de virólogos hay psicólogos, juristas y expertos
en educación” y confianza “en sus universidades e instituciones científicas”.
Trump ha intentado someter a la ciencia y a los científicos a sus ambiciones políticas y a las extravagancias de la “pseudociencia”. Su momento de mayor gloria fue
recomendar la ingesta de cloro para curar
el coronavirus. Estaba probablemente influido por un movimiento (la Iglesia de la
Génesis II, en una de sus expresiones) que
promueve el uso de cloro para curar cáncer,
autismo, acné, diabetes y, por supuesto coronavirus. (Melissa Eaton, et.al., New York
Times, 26 de abril).
No hay comentarios:
Publicar un comentario