Jorge Ramos
Tengo miedo. Como todos. Mientras no haya una vacuna o un tratamiento efectivo contra el coronavirus, salir de casa es un riesgo. Pero a pesar de que siguen aumentando los contagios y los muertos, el mundo está reabriendo. Poco a poco.
En cada país es distinto. Pero en todos lados hay una enorme presión para ponerle fin al encierro. Hay familias que llevan más de dos meses en casi total confinamiento. Pequeños y grandes negocios están esperando la autorización de los gobiernos para abrir sus puertas. Y solo en Estados Unidos más de 36 millones de personas han perdido sus empleos en dos meses.
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