- La caída complica las perspectivas de Pemex, atascada en una crisis de producción y deuda, y amenaza la sostenibilidad de las finanzas públicas

El logo de Pemex, en una estación de gas en Ciudad Juárez (Chihuahua).JOSÉ LUIS GONZÁLEZ / REUTERS
Las turbulencias en los mercados financieros encuentran a México debilitado y a medio vestir. La reducción de los precios del petróleo amenaza con agravar el estancamiento de la segunda economía latinoamericana, cuyo PIB cayó un 0,1% en 2019, y amenazar la sostenibilidad de sus finanzas públicas, que dependen en parte de su producción de hidrocarburos. Este lunes la Bolsa mexicana ha caído más del 6%, la peor jornada desde la crisis financiera de 2008; el peso se ha depreciado en torno a 5% hasta las 21 unidades por dólar, la peor cifra en tres años; y la mezcla de crudo mexicano se ha desplomado un 31% hasta los 24 dólares, su precio más bajo en varios años.
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