- Un pasajero latinoamericano del barco anclado en el puerto japonés de Yokohama, en el que ya hay 135 contagiados por el coronavirus, narra la vida a bordo

Unas personas saludan a su familia que se encuentra a bordo del crucero Diamond Princess. CARL COURT GETTY IMAGES
Lo que prometía ser una placentera celebración de su noveno aniversario de boda ha derivado en una angustiosa prueba de fe y paciencia para Enrique (nombre ficticio) y su familia. “Creemos que no estamos infectados, pero todavía tenemos ese miedo. Ayer me tomé la temperatura siete veces en una hora”, asegura por teléfono el hombre, de origen latinoamericano, en el que es ya su séptimo día de cuarentena dentro del buque Diamond Princess. Con 3.700 ocupantes a bordo, entre pasajeros y tripulación, el crucero quedó amarrado en el puerto japonés de Yokohama el 5 de febrero, cuatro días después de que se le diagnosticara la enfermedad Covid-19 (provocada por el coronavirus 2019-nCov) a un viajero apeado en Hong Kong.
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