Alberto Aziz Nassif - El Siglo de Torreón
De Hong Kong a Cataluña, de Francia a Líbano, y de Ecuador a Chile, se extiende una protesta en donde resulta difícil saber si se trata de una
gran coincidencia o hay un trasfondo
más profundo que pueda explicar lo que
pasa. Quizá sea una forma en la que está
renaciendo la democracia.
En los últimos meses, semanas y días
se ha visto un ciclo de protestas sociales
que tienen lugar en distintas geografías
del mundo y, tal vez, obedecen a diferentes razones. Hay una mecánica de movimientos sociales, con una chispa que desencadena la protesta y luego surge su expresión masiva en las calles. Estas expresiones se pueden agrupar en dos tipos: las
protestas por motivos económicos de precariedad frente a políticas y programas
neoliberales que desequilibran a los sectores populares, son conflictos distributivos y, por otra parte, están las protestas
por razones de identidad, en donde una
decisión judicial o política amenaza la vida de amplias comunidades, son conflictos autonómicos. Lo que unifica estas expresiones es el uso de las redes y la explosión masiva de miles de ciudadanos en
las calles. ¿Este nuevo ciclo de protestas
que expresa el poder de la calle podría ser democrático?.
No hay comentarios:
Publicar un comentario