Carlos M. Urzúa - El Universal
Recientemente fue presentada en el Congreso una propuesta de reforma a la Ley General de Salud, la cual crearía el Instituto de Salud para el Bienestar con el propósito de brindar gratuitamente medicinas y servicios a la población sin seguridad social. Nadie podría oponerse a tan loable fin, pero, dado el apresurado voluntarismo que caracteriza a esta administración, vale la pena preguntarse si la reforma contiene los elementos necesarios para poder alcanzar dicho propósito.
El Sistema Nacional de Salud (SNS) atiende a más 120 millones de mexicanos, entre los cuales 55 millones son beneficiarios del llamado Seguro Popular.
No hay comentarios:
Publicar un comentario