- Un modelo matemático desarrollado en la Universidad Nacional Autónoma de México permite distinguir con eficacia la pureza y maduración del destilado
Estos exámenes los han pasado el aceite de oliva, el whisky, el vino y ahora le toca al tequila. Se trata de saber si lo que sostiene la etiqueta es cierto o, mejor aún, qué hay dentro de las botellas que no tienen etiqueta. El tequila, para ser auténtico, debe ser 100% un producto del agave tequilana weber variedad azul, una planta suculenta común en México. También puede ser mixto, en cuyo caso deberá contener al menos un 51% de ese agave. Todo lo demás quizá merezca otro nombre. Un convenio entre la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) y el Consejo Regulador del Tequila (CRT) ha dado a luz, tres años después de una investigación llevada a cabo por los profesores Guadalupe Pérez Caballero y José Manuel Andrade Garda, un modelo matemático “barato, rápido, cómodo y eficaz” para detecta adulteraciones en el destilado mexicano.
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