Antonio Hernández - Sin Embargo
Miriam Elizabeth Rodríguez Martínez se convirtió en activista tras el secuestro y asesinato de su hija en 2012. Ella la buscó, halló su cadáver en una fosa clandestina y dio la información a las autoridades para detener a los responsables. Su apoyo a las familias de desaparecidos continuó. Pero el pasado miércoles fue asesinada.
El coordinador del “Colectivo de Familiares y Amigos de Desaparecidos en Ciudad Victoria” Guillermo Gutiérrez Riestra, dijo que la agrupación de Miriam logró contabilizar 400 casos de desaparecidos sólo en San Fernando, y alertó que más padres convertidos en activistas están bajo amenaza en Tamaulipas.
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