Enrique Quintana - El Financiero
Si nos quitamos un poco el enojo –sin duda justificable- y vemos los hechos objetivos, podremos entender por qué subieron los precios de las gasolinas y cuáles son las implicaciones que tendrá el aumento, así como los escenarios previsibles… algo más útil que echarse a perder el hígado.
No hay comentarios:
Publicar un comentario