miércoles, 18 de noviembre de 2015

LA TENTACIÓN DEL DÉSPOTA

  •  Occidente corre el peligro de dar un giro y limitarse a buscar a alguien que ponga orden

ANA PALACIO - El País
El presidente de EE UU Franklin D. Roosevelt, al ser preguntado por el dictador nicaragüense Anastasio Somoza, supuestamente contestó: “Puede que sea un hijo de puta, pero es nuestro hijo de puta”. Apócrifa o no, esta salida presidencial compendia, en buena medida, la política exterior de EE UU durante la Guerra Fría y resume la visión compartida en Occidente respecto de una parte relevante del mundo durante esa época.

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