Linaloe R. Flores - Sin Embargo
El ex Presidente se mueve a sus anchas en el foro de The Economist en México para zafarse, como lo ha hecho durante 20 años, de la debacle que vino después de su sexenio. La crisis de 1995, se exculpó, “provocó un desánimo tan grande que una de las salidas comprensibles fue culpar al pasado”.
Ciudad de México, 6 de noviembre (SinEmbargo).- Su presencia no hizo que la tierra se estremeciera, como se atribuye de manera muy popular cada vez que pisa el suelo mexicano. No hubo ningún miembro de “El Barzón” que lo aguardara para reclamarle el deterioro del campo. No hubo pintas ni apareció la figura del críptido chupacabras que agrede a todas las especies hasta someterlas a su única voluntad para referirlo.
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