- De México a Argentina, ninguno es inmune a la caída de la demanda asiática
A lo largo de América Latina se ven las consecuencias de la desaceleración de China. No es que la economía del gigante asiático esté estancada, pero desde 2012 ha dejado de crecer al 9% anual, como en las últimas décadas, y se expande a un 7% y cada punto porcentual tiene su impacto. La ralentización china es uno de los factores que explica la caída de las cotizaciones de las materias primas desde 2014, así como su expansión acelerada fue uno de los motivos de los altos precios de los que gozaron estos bienes de exportación de México y Sudamérica en los 11 años anteriores.
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