Samuel García / 24 Horas
Aquel cuento clásico de Esopo, llamado “El pastorcito mentiroso”, pone
en evidencia que cuando alguien miente con frecuencia para divertirse o
simplemente para matar el aburrimiento, bajo el argumento de que el lobo
se va a comer a sus ovejas; llegado el momento de la verdad, no obtiene
atención de los aldeanos a sus llamados, por lo que sufrirá las
terribles consecuencias de sus mentiras.
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