viernes, 16 de mayo de 2014

¿ACABARÁ 2014 COMO 1914?

La historia nos enseña que no hay nación que pueda, por sí sola, garantizar la estabilidad del sistema. La solidaridad, la solidez de las instituciones y el diálogo son los mejores recursos para construir el futuro
 Larry Summers / El País
Si uno se fija bien, 2014 es un año de aniversarios. Es el centenario de 1914, un momento en el que el mundo se manejó mal a sí mismo, y de ese mal manejo cosechó la más espantosa de las consecuencias conocidas hasta entonces. Una desgastada primera potencia, Gran Bretaña, no supo actuar prudente ni consecuentemente frente a la emergente maquinaria económica germánica. Ante esto, otros se posicionaron para sacar ventaja, permitiendo que las aspiraciones y fuerzas nacionalistas se convirtieran en el aglutinador que procurara legitimidad a Gobiernos cuestionables y que en lo económico no acababan de dar la talla. La confusión, la complacencia y la confianza dieron lugar al cataclismo con una rapidez devastadora, y el mundo nunca fue ya el mismo.

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