Gustavo Gordillo / La Jornada
El ex presidente
Mohamed Mursi fue electo con 52 por ciento de los votos. Atrajo a un
sector de centristas liberales con la promesa de que a diferencia de lo
que pregonaba su propio movimiento, la Hermandad Musulmana, haría un
gobierno incluyente. No lo hizo. Esto no justifica el golpe militar.
Pero es necesario explicarlo para entender las tensiones a las que se
están confrontando las democracias contemporáneas, sean vigorosas,
antiguas o incipientes.
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