Las
entidades tendrán que dar más préstamos a las empresas con tipos favorables
El
Santander deberá otorgar 233 millones y el BBVA 205 millones
Alejandro Rebossio / El País
La
presidenta de Argentina, Cristina Fernández de Kirchner, lleva un mes
reclamando en casi todos sus discursos que los bancos presten a las grandes
empresas y a las pymes para que inviertan. Algunos analistas recuerdan que
Fernández también comenzó la ofensiva previa a la expropiación de YPF con una
serie de críticas a la petrolera Repsol, a la que acusaba de una presunta falta
de inversión. En este caso, descartan que la jefa de Estado vaya a nacionalizar
la banca, pero el Banco Central puede aplicar sanciones.
El Congreso
argentino reformó el pasado marzo la carta orgánica del Banco Central para
ampliar su capacidad de regulación, entre otros aspectos, del crédito destinado
a la inversión, casi ausente en un sistema financiero que sigue encogido 10
años después del corralito. A partir de ello, la gobernadora del Banco Central,
Mercedes Marcó del Pont, les pidió a los bancos ideas para mejorar este tipo de
préstamos.
Ante la
falta de propuestas, el pasado 4 de julio Marcó del Pont aprobó una nueva
disposición que establece que las entidades financieras tienen 180 días, es
decir, hasta finales de año para colocar el 5% de sus depósitos del sector
privado en préstamos a la inversión.
Interés menor a la inflación
Una mitad
deberá ir a grandes compañías y la otra, a pymes. Los créditos tendrán un tipo
de interés de hasta el 15% (la inflación alcanza el 22,4%, según las agencias
provinciales de estadística) y un plazo de tres años. En la actualidad, el 77%
del financiamiento de la banca a las empresas tiene un plazo de hasta tres
meses, según se quejó Fernández en uno de sus discursos.
El
Santander es el banco privado que más créditos deberá otorgar: 233 millones de
euros. El BBVA es el tercero: 205. Los bancos en Argentina continúan ganando
dinero, pese a que está subiendo la morosidad de los préstamos al consumo en la
medida en que el crecimiento económico se desacelera en forma brusca. “Los
bancos privados parece que no confían tanto en los empresarios porque les
prestan mucho menos, y prestan mucho más al consumo, al gasto y luego hablan de
que hay inflación”, se quejó Fernández el 4 de julio, cuando anunció la nueva
exigencia a las entidades.
Falta de publicidad
Apenas
dos semanas después, el día 23, protestó porque los bancos apenas habían
publicitado las nuevas líneas de préstamos para la inversión: “La verdad es que
son bastante mezquinos. Porque cuando es para consumir, que son cuotas con
intereses importantes, hay mucha propaganda. Nos gustaría que hubiera la misma
propaganda para las líneas de crédito para los inversores”, dijo Fernández
recientemente. En los bancos prefieren callar ante las críticas presidenciales.
Algunos afirman que en apenas un mes ya han cumplido con el cupo de créditos
que debían otorgar.
A muchos
empresarios les atraen estos préstamos en pesos y con tipos inferiores a la
inflación, justo en tiempos en que algunos analistas temen una devaluación de
la moneda argentina. Pero otros bancos se limitan a decir que no tienen la
misma prisa que la jefa de Estado y que los créditos no se promocionan con anuncios,
sino con el entrenamiento de los empleados de las oficinas.
También
aducen que no será fácil cumplir con el cupo para las pymes, pero confían en
que lo lograrán antes de que venza el plazo a finales de año. Si no lo hacen,
el Banco Central podrá sancionarlos.
No hay comentarios:
Publicar un comentario