Ramón Alberto Garza - Sonora Presente
Por más que se quiera tapar el sol, Morena -el partido que instaló a la Cuarta Transformación en el poder- está implosionando, se desmorona hacia adentro, se fragmenta en pedazos.
Eso lo sabe la presidenta Claudia Sheinbaum, porque la guerra civil está arreciando hacia el interior de un partido en el que las luchas de sus tribus podrían acelerar su final. Y lo peor es que lo mismo está sucediendo hacia el interior del círculo íntimo y de las élites de Morena, dentro del gabinete. La descomposición es generalizada. Y a dos hechos nos remitimos.
UNO.- En sus negociaciones con los norteamericanos, tanto el general Ricardo Trevilla como el secretario Omar García Harfuch se comprometieron, hace días, a detener a Rubén Rocha Moya en un operativo consensuado que incluía un arresto domiciliario a donde acudirían las autoridades norteamericanas a interrogar al detenido.
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