Por: Arturo Damm Arnal - La Razón de México
Uno es el bienestar de las personas, que depende de la cantidad, calidad y variedad de los bienes y servicios de los que disponen para satisfacer sus necesidades, y otro el crecimiento de la economía, medido por la producción de esos satisfactores.
Si el fin es el mayor bienestar posible de las personas (más disponibilidad de bienes y servicios), el medio es el mayor crecimiento posible de la economía (más producción de los mismos), que depende de las inversiones directas, las que los empresarios destinan a la producción de bienes y servicios, que dependen de su confianza para llevarlas a cabo, que depende de que sus derechos, a la libertad individual para producir, ofrecer y vender, y a la propiedad privada sobre los medios de producción necesarios para poder hacerlo, estén plenamente reconocidos, puntualmente definidos y jurídicamente garantizados, todo lo cual es la esencia del Estado de Derecho, que en México es Estado de chueco.
Todos los meses, encuestando a empresarios de la manufactura, el comercio, la construcción y los servicios privados no financieros, el Inegi publica el Indicador de Confianza Empresarial, ICE, a partir de las respuestas a estas preguntas. ¿Cómo es la situación económica de su empresa, hoy, comparada con la de hace doce meses? ¿Cómo será la situación económica de su empresa, dentro de doce meses, comparada con la de hoy? ¿Cómo es la situación económica del país, hoy, comparada con la de hace doce meses? ¿Cómo considera que será la situación económica del país, dentro de doce meses, comparada con la de hoy? ¿Cómo es el momento actual para llevar a cabo inversiones directas? Centro la atención en esta última pregunta, la más importante.
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