Por:Arturo Damm Arnal - La Razón de México
La inflación se define como el aumento en el índice nacional de precios, que puede ser, el Índice Nacional de Precios al Consumidor, o el Índice Nacional de Precios al Productor. Por lo general cuando se habla de inflación se hace referencia al primero, no al segundo, lo cual, si la actividad económica terminal, la que le da sentido a todas las demás, es el consumo, tiene sentido.
Podemos dividir a las actividades económicas en dos grupos, de tres cada uno. Por un lado, la producción, oferta y venta de bienes y servicios. Por el otro, la demanda, compra y consumo de satisfactores. Cada una es una actividad distinta.
Se puede producir para el autoconsumo (lo producido, para el productor, sólo tiene valor de uso, por eso no lo ofrece a la venta), o para el intercambio (lo producido, para el productor, sólo tiene valor de cambio, por eso lo ofrece a la venta, para lo cual debe tener valor de uso para algún consumidor). Si se produce para el autoconsumo, de la producción no se pasa a la oferta. Si se produce para el intercambio, entonces, de la producción, sí se pasa a la oferta. Sólo si hay un demandante, dispuesto a comprar al precio al que el oferente está dispuesto a vender, se pasa de la oferta a la venta. La venta del oferente está en función de la compra del demandante. El empresario sólo decide la producción, y por lo tanto la oferta, pero no la venta. Si el empresario pudiera decidir la venta, para lo cual debería poder decidir la compra, que decide el demandante, ninguna empresa quebraría.
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