Mario Maldonado - Sonora Presente
El paso de Adán Augusto López por la gubernatura de Tabasco y la Secretaría de Gobernación incluyó a un grupo de empresarios y operadores financieros que están siendo arrastrados con los escándalos que envuelven al notario “más prolífico” del sureste. El actual senador enfrenta la erosión de su primer círculo, conformado por personas que firmaron contratos, administraron recursos millonarios o manejaron negocios en su nombre, y que ahora están bajo auditorías, acusaciones o tragedias que exhiben las sombras del poder.
Uno de los más visible de esa red es Fernando Padilla Farfán, empresario poblano-veracruzano que acumuló más de 2 mil millones de pesos en contratos con gobiernos morenistas a través de firmas como FMedical, Aspen Construcciones y Línea Médica del Sur. Con el sexenio de Andrés Manuel López Obrador y la llegada de Adán Augusto a Gobernación, Padilla extendió su negocio a Chiapas, Tabasco, Quintana Roo, Baja California y Michoacán, proveyendo unidades médicas móviles y hospitales bajo el sello de IMSS-Bienestar. Latinus documentó que esas empresas también financiaron giras políticas de la senadora Andrea Chávez, quien aspira a la gubernatura de Chihuahua. Padilla enfrenta auditorías en curso y observaciones de daño patrimonial acumuladas que, según reportes oficiales y revisiones estatales, superan los mil millones de pesos.
No hay comentarios:
Publicar un comentario