Historias de Reportero
Carlos Loret de Mola - Expreso
Cuando llevaba unos cuantos meses en el gobierno, el entonces presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, recibió en Palacio Nacional a uno de sus más relevantes secretarios de Estado.
AMLO no se imaginó el tema que traía en agenda su estratégico funcionario. Llegó a denunciar lo que estaban haciendo dos de los más íntimos colaboradores del Presidente: su jefe de Oficina y su secretario particular.
Sobre Alfonso Romo, jefe de la Oficina de la Presidencia de AMLO, el mandatario escuchó y anotó las denuncias. No le sorprendieron. Se ve que ya las había escuchado por ahí: conflictos de interés, negocios a la sombra del poder.
Sobre Alejandro Esquer, su secretario particular, el alto funcionario le relató transas, presiones, irregularidades, cochupos. Un cochinero de verdad. López Obrador sonrió y restándole toda importancia al tema, soltó: "Ya le tocaba".
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