- La relación entre México y Estados Unidos es asimétrica, diversa y compleja. Y estamos, quizás, en uno de sus momentos más delicados en décadas.
Enrique Quintana - El Financiero
En 2003, el exembajador de Estados Unidos en México, Jeffrey Davidow, escribió un texto fundamental para comprender la relación entre ambos países: El oso y el puercoespín.
La metáfora de Davidow —quien encabezó la embajada de EU en México de 1998 a 2002— describía a Estados Unidos como un gigante torpe que, a veces sin quererlo, lastima a su vecino con solo moverse. México, en cambio, era ese puercoespín nervioso que responde con agresividad ante la amenaza.
El problema es que hoy el oso parece haberse transformado en el propio puercoespín. Y eso tiene consecuencias.
La relación entre México y Estados Unidos es asimétrica, diversa y compleja. Y estamos, quizás, en uno de sus momentos más delicados en décadas. No se trata solo del comercio. También están en juego la migración, la seguridad y el delicado tema del lavado de dinero.
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