- Los mercados siguen dando más de un 50% de opciones a esa posibilidad
- Ni los datos ni los miembros de la Fed han logrado tumbar la apuesta
- Pesan los factores históricos y lo que está telegrafiando el PCE subyacente
Mario Becedas - elEconomista.es
Wall Street también sus pequeñas obsesiones. Momentos los en que una apuesta se convierte en mantra. Pasó a finales del último verano con la prima por plazo de los bonos del Tesoro y está pasando ahora con la perspectiva de recortes de los tipos de interés por parte de la Reserva Federal de EEUU. El mercado se muestra obstinado al descontar que este primer recorte será en marzo. Ni las propias declaraciones de los funcionarios de la Fed diciendo que marzo es demasiado pronto ni los datos macro que vuelven a evidenciar que la economía aguanta están doblegando este convencimiento. Los analistas encuentran razones en este empeño que van desde factores históricos hasta las métricas de la inflación que se encuentran bajo la superficie.
El punto de partida de esta secuencia se puede situar en la última reunión de la Fed, a mediados de diciembre. En la rueda de prensa posterior a la cita, su presidente, Jerome Powell, no pudo o no quiso combatir las ya generosas expectativas de recortes de tipos en 2024 que venía descontando el mercado. Al contrario, Powell deslizó que en la reunión se había discutido la posibilidad de este giro en la política monetaria, cuando el mensaje hasta la fecha había sido que no era momento de debatir ese viraje. Además, Powell dijo que la Fed quería evitar "aguantar demasiado tiempo" con los tipos en máximos para evitar "cometer el error" de volver a estar detrás de la curva. Los mercados ya tenían lo que querían. El primer recorte en marzo cogió fuste y la apuesta de 150 puntos básicos de bajadas en 2024 (seis recortes de 25 puntos básicos) se hizo prácticamente inamovible -en sus proyecciones de diciembre los funcionarios de la Fed reflejaban tres recortes de 25 para finales de año-.

No hay comentarios:
Publicar un comentario