- La historia bancaria del país parece haberse acabado, y lo evidenció la caída de Credit Suisse
Joaquín Leguina - elEconomista.es
Suiza, y especialmente la ciudad de Ginebra están en todos los medios de comunicación españoles. ¿Por qué? Pues allí se están reuniendo los enviados de Pedro Sánchez con los separatistas catalanes de Junts. Lo cual es algo más que un encuentro entre amigos, es una estafa electoral y un juego peligrosísimo para la unidad de España y para la Constitución que los españoles nos dimos el 6 de diciembre de 1978.
Suiza ha sido y representado muchas cosas en Europa. Era la Suiza neutral durante las dos guerras (1914-1918 y 1939-1945) que asolaron Europa y fue, hasta antes de ayer, el país de los bancos fuertes. Pues bien, esa historia bancaria se acabó. En efecto, la caída en picado de Credit Suisse puso de manifiesto un desastre financiero. Fue Urs Rohner, presidente entre 2011 y 2021 quien se cargó esa financiera convirtiéndola en un polvorín. Aunque, como buenos suizos, la culpa se le atribuyó a fuerzas externas que provocaron la huida de los clientes del banco, especialmente el pánico que se desató tras la sorprendente quiebra de Silicon Valley Bank.

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