- Con el ‘nearshoring’ nos está sucediendo lo mismo que a la joven lechera con su cántaro y nos podemos resbalar en cualquier momento si no estamos atentos a la coyuntura.
Enrique Quintana - El Financiero
¿Se acuerda usted de la fábula de la lechera?
Esta fábula de Samaniego cuenta la historia de la lechera que, llevando su cántaro de leche empezó a fantasear con lo que haría tras venderla; compraría huevos que se convertirían en pollos, los cuales también vendería y se compraría un vestido y… de repente, distraída, se resbaló y se vino abajo con todo y cántaro y leche. Y adiós a todas las ilusiones.
Traigo a cuento esta historia a propósito del nearshoring.
A veces me da la impresión de que con el nearshoring nos está sucediendo lo mismo que a la joven lechera con su cántaro y que nos podemos resbalar en cualquier momento si no estamos atentos a la coyuntura.
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