- El nuevo rector, Leonardo Lomelí, hereda el laberinto de procesos que la jueza de la Suprema Corte ha iniciado para evitar que la universidad publique el dictamen sobre el plagio de su trabajo de licenciatura
Beatriz Guillén - Zedryk Raziel - México - El País
Yasmín Esquivel, el pasado 7 de marzo. MARIO JASSO (CUARTOSCURO)Hace casi un año que el investigador Guillermo Sheridan publicó un análisis en el que concluía que la ministra de la Suprema Corte Yasmín Esquivel plagió la tesis con la que obtuvo el grado de licenciada en Derecho por la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM). El trabajo, titulado Inoperancia de los sindicatos en los trabajadores de confianza del Artículo 123 Apartado A, fue sustentado por Esquivel en 1987 y era idéntico a uno presentado un año antes por otro alumno, Édgar Ulises Báez. La revelación provocó una crisis en la mayor instancia de impartición de justicia de México, pues una de sus integrantes había sido acusada de no cumplir el requisito elemental para convertirse en ministra: la licenciatura en Derecho. La UNAM inició un proceso interno para dictaminar, de manera estrictamente técnica, si su exalumna había cometido plagio o no. Pero la ministra Esquivel emprendió una contundente estrategia judicial para retrasar la investigación de la universidad y, en última instancia, impedirle dar a conocer sus conclusiones. En el horizonte está la posibilidad de que la UNAM decida anularle el título de licenciatura. Es mucho lo que se juega la ministra.

No hay comentarios:
Publicar un comentario