León Bendesky - Periódico La Jornada
Una paradoja que envuelve a la moderna historia política del dinero fue observada desde finales del siglo XVII y prevalece hasta ahora. Se expresa de distintas formas a lo largo del tiempo. Se trata de que el carácter del dinero como instrumento mercantil y financiero, así como su misma naturaleza política, se impone desde el Estado, pero al mismo tiempo se le escuda o resguarda contra la interferencia política directa del mismo Estado. Esto se manifiesta hoy, por ejemplo, en las funciones que cumplen los bancos centrales con su condición de independencia.
Donde se advierte de manera evidente el carácter político del dinero es en el presupuesto anual de los gobiernos y que se convierte en ley. Y no se trata solamente de la potestad del gobierno de cobrar impuestos en el dinero que emite el Estado, lo que ya constituye un poder considerable sobre la legitimidad del dinero oficial y su contenido político. El asunto más relevante al respecto es el vínculo que se establece de modo directo con el financiamiento del gasto público mediante la emisión de deuda.
No hay comentarios:
Publicar un comentario