- Estados Unidos está menos condicionado por la energía, pero más por su estancado crecimiento
- El objetivo de los bancos centrales de inflación en el 2% no se conseguirá en los próximos dos años
- Los títulos europeos todavía pueden repuntar gracias al último cambio de Christine Lagarde
Sergio Fernández - Víctor Blanco Moro - Madrid - elEconomista.es
"Claramente, estamos en un periodo de lento, muy lento crecimiento". Con estas palabras cerró Christine Lagarde su intervención en la reunión del Banco Central Europeo de esta semana, en la que se volvieron a subir los tipos de interés hasta el 4,5%. Del mismo modo, apuntó que el objetivo de inflación del 2% no se alcanzaría hasta el 2025. Es decir, hasta la propia presidenta del BCE habla de un periodo de poco crecimiento económico e inflación todavía elevada: la temida estanflación que puede afectar por igual a la economía global.
El repunte del precio del petróleo de las últimas semanas, con el barril de crudo Brent por encima de los 94 dólares, tensa los datos y previsiones del índice de precios al consumo tanto en la eurozona como en Estados Unidos. En el mes de agosto el indicador de inflación de consumo estadounidense subió hasta el 3,7% (segundo mes consecutivo al alza). En la eurozona, el dato adelantado se situó en el 5,3%. Con este rebote de los precios propulsado por energía, ¿indica la tendencia que ya se ha visto el suelo de la inflación en ambas economías o es solo un repunte temporal que terminará por perder fuerza?

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