Carlos Ramírez - Indicador Político
La designación real de Xóchitl Gálvez como precandidata prioritaria del Frente Amplio de México fue una trampa muy astuta colocada por el presidente López Obrador y la oposición cayó con ingenuidad en ella; además de provocar la huida de algunas figuras políticas más serias, la senadora panista-no panista oculta su falta de capacitación para el poder detrás de chistoretadas.
López Obrador fue quien colocó en el escenario político a Xóchitl y le dio aire al negarse, astutamente, a recibirla en Palacio Nacional para su derecho de réplica. El presidente necesitaba una figura opositora antilopezobradorista, en lugar de algún precandidato con una visión más de Estado y de figura más presidenciable.
Xóchitl quiere repetir el modelo de Vicente Fox en el 2000: un ranchero con botas en la figura de una mujer con traje indígena. Las frases de Xóchitl y Fox son las mismas, pero ya se ha repetido hasta el cansancio la corrección de Marx a Hegel de que la historia se repite dos veces, pero una como tragedia y otra como farsa.
Fox comenzó a repuntar por su famosa frase de sacar al PRI a patadas de Los Pinos, sólo que ahora Xóchitl pretende regresar al PRI a Palacio Nacional y a el Ejecutivo federal. Cuando la campaña formal comience a perfilar representaciones políticas, será sencillo que quien represente a Morena pueda usar como crítica que Xóchitl quiere regresarle el poder al PRI de Alejandro Moreno Cárdenas Alito.

No hay comentarios:
Publicar un comentario