Por Kenneth Rogoff - El Economista
Es difícil conciliar el estado de ánimo jubiloso de muchos líderes empresariales con la incertidumbre causada por la guerra en Ucrania. Si bien hay algunos signos positivos de recuperación económica, una escalada repentina podría desestabilizar gravemente la economía mundial, provocar una caída del mercado de valores y acelerar la desglobalización.
LONDRES – Muchos de los que asistieron a la reunión de este año del Foro Económico Mundial en Davos quedaron impresionados por el estado de ánimo jubiloso de los directores ejecutivos presentes. Era difícil conciliar el optimismo de estos líderes empresariales con la incertidumbre económica a corto y largo plazo provocada por la guerra en Ucrania.
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