Vidal Llerenas Morales - El Economista
La economía mexicana mantiene estabilidad, en un país con gobernabilidad (algo ya raro en América Latina), y realiza políticas redistributivas, por medio de programas sociales amplios y medidas para fortalecer el salario y la estabilidad laboral. Se trabaja en mejorar servicios como los de educación y salud. El tipo de cambio es estable, las exportaciones crecientes y el incremento de precios son menores a los de otras economías. Ahora, el ritmo de crecimiento no es todavía el que requiere una economía emergente como la mexicana. Efectivamente, el covid es el principal responsable del bajo crecimiento promedio de la economía mexicana en estos años. Existen otros obstáculos coyunturales, como la invasión a Ucrania y el escenario recesivo en los Estados Unidos, con todo, en general, para 2023 México luce mejor que la mayoría de los países. No obstante, se requiere pensar de nuevos motores y estrategias para crecer a mayor velocidad en el futuro. El crecimiento no es condición suficiente para garantizar bienestar, es necesario también distribuir y afianzar la provisión de servicios, pero una economía como la mexicana tiene que crecer a mayores tasas para atender las demandas de la población. La buena noticia es que existen las condiciones para mantener niveles altos de crecimiento para los próximos años..
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