- La ciudad fronteriza con México está preparada para convertirse en uno de los puertos terrestres más importantes del mundo, a medida que las empresas estadounidenses reducen su dependencia de las fábricas en Asia.
Por Peter S. Goodman - The New York Times
Peter Goodman reportó esta historia desde Laredo, Texas; Nuevo León, México; y San Diego.
LAREDO, Texas — Los almacenes abarrotados ubicados en el desierto alrededor de Laredo dan fe de la explosión del comercio entre Estados Unidos y México.
Una mañana reciente, unos bidones de 208 litros llenos de productos químicos fabricados en Ohio esperaban los camiones que los transportarían al otro lado del río Bravo, para ser utilizados como materia prima en una fábrica de pintura de la ciudad industrial mexicana de Monterrey. Las pastillas de freno fabricadas en México se dirigían hacia el norte, a empresas de transporte localizadas en regiones tan lejanas como Dakota del Sur.
Cuanto más se expande el comercio, mayores son las oportunidades para Laredo, una ciudad en expansión de más de 250.000 habitantes que durante mucho tiempo ha sido el puerto terrestre dominante en la serpenteante frontera entre Estados Unidos y México. Ahora, está a punto de convertirse en un componente más vital de la economía mundial. Las empresas estadounidenses, que aprendieron de los problemas en la cadena de suministro derivados de la pandemia y alarmadas por la animadversión entre Estados Unidos y China, optaron por reducir su dependencia de las fábricas situadas al otro lado del Pacífico y han comenzado a trasladar la producción a México.

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