La NAIRU o tasa de desempleo asociada a la estabilidad de los precios
Foto: iStock
elEconomista.es
El alocado rumbo de la economía mundial y de los mercados este año es, en gran medida, consecuencia del creciente reconocimiento de la magnitud del desafío inflacionario estadounidense y de las medidas extremas que la Reserva Federal se verá obligada a adoptar para controlar los precios. Cuando la Fed comenzó a subir los tipos en marzo, los mercados preveían una tasa final de solo el 2,8%. A mediados de noviembre, esa expectativa ya roza el 5% y hace unas semanas lo superó.
¿Podrían verse obligados los funcionarios del banco central a hacer aún más? Todo apunta a que sí. Si la Fed está subestimando ahora mismo la tasa natural de desempleo, o si la pandemia ha provocado un deterioro significativo de la productividad, podría vislumbrarse un tipo terminal (el máximo de este ciclo de alzas) del 6%.

No hay comentarios:
Publicar un comentario