- Bruselas teme que un embargo del petróleo provoque como represalia de Moscú el corte del suministro del gas del que depende la economía de países como Alemania
Planta de procesamiento de gas natural ruso en Lubmin, Alemania. DPA (EUROPA PRESS)
Bernardo de Miguel - Bruselas - El País
La decisión de Washington y Londres de cortar las importaciones de petróleo ruso redobla la presión sobre la Unión Europea para que adopte un castigo similar. Pero la UE se resiste a cortar la importación de petróleo por temor a que Moscú responda con un corte del suministro de gas que desencadenaría consecuencias muy graves para las economías del Viejo Continente y, en particular, para Alemania.
El viceprimer ministro ruso para asuntos energéticos, Alexander Novak, advirtió el martes de que Moscú cortará el flujo del gasoducto Nord Stream I si la UE sigue poniendo en duda la credibilidad y estabilidad del suministro ruso de hidrocarburos. “Sabemos que estamos completamente legitimados para tomar esa decisión y declarar un embargo del gas que transita por el Nord Stream I, que está funcionando al 100% de su capacidad”. Ese gasoducto, con capacidad de 55.000 millones de metros cúbicos, llega directamente desde Rusia hasta la costa de Alemania por el lecho del mar Báltico. “No hemos tomado esa decisión”, dijo el dirigente ruso, que precisó que en esta batalla de la UE por reducir su dependencia “no habrá ganadores”.
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