- Cinco millones de votos extra no fueron suficientes para contener la ola en contra de un mandatario impopular, pese a la evidente vigencia de su plataforma ideológica entre muchos estadounidenses
Los presidentes que se presentan a una reelección no suelen perderla. Menos aún si en la segunda ocasión obtienen más votos absolutos, y en mayor proporción, que la primera vez. Donald Trump obtuvo 63 millones de votos en 2016 (46% del total), y con el conteo aún sin cerrarse ya va por 71 millones (dos puntos más: 48%). Pero nada de eso ha sido suficiente para revalidar su mandato. El por qué enlaza con el quién y con el dónde: los votantes que el presidente sumó fueron menos que aquellos que logró movilizar en su contra, y sucedió entre segmentos poblacionales (y en zonas) que antes fueron suyas. Trump montó un sólido muro de votantes polarizados, pero la ola del otro lado fue apenas suficiente para tumbarlo.

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