- El presidente de EE UU es un convencido de que el verdadero poder es el miedo
El estado de Trump debe preocuparnos y debiera ser sometido a una revisión anual como ocurre con el Estado de la nación que preside. De hecho preocupa incluso a su guardia pretoriana en Washington, que ha procurado que el presidente de EE UU estuviera el mínimo tiempo posible a solas con Kim Jong-un, durante la fallida cumbre de Hanói, por temor a que ofreciera concesiones peligrosas al que considera ahora Gran líder y Gran amigo. Pero Trump ha vuelto a asombrar: se levantó abruptamente de la mesa y regresó fracasado a Washington.
No hay comentarios:
Publicar un comentario