- Acabe como acabe, el Brexit se ha convertido en un peligroso agente infeccioso que fomenta la división
Es igual cómo acabe el Brexit: el daño ya está hecho. El Reino Unido de Gran Bretaña e Irlanda del Norte está en guerra civil. Y seguirá así por mucho tiempo. No es una guerra con soldados ni con guerrilleros, no hay tiros ni bombardeos, no hay campos de prisioneros ni de refugiados. Pero hay guerra. Una guerra civil propagada por ese agente tóxico de la discordia y la división llamado Brexit.
El país está dividido en dos mitades de peso muy semejante entre brexiteers (los que se quieren ir de la Unión Europea) y remainers (los que se quieren quedar). Eso ya era así tras el referéndum de junio de 2016, pero ahora esas dos mitades están cada vez más radicalizadas y cada grupo se divide en nuevas mitades enfrentadas, lo que dificulta cualquier posición común dentro del país.
No hay comentarios:
Publicar un comentario