León Bendesky - Periódico La Jornada
La forma usual en que se tratan las crisis económicas, tanto sus orígenes como sus consecuencias, debe ser revisada seriamente.
Los políticos, académicos, analistas y medios suelen tratarlas como situaciones puntuales, sobre las que centran su atención cuando ocurren y, muy pronto, las arrinconan como si el paso del tiempo las superara y los indicadores de una recuperación, aunque sea leve, fuesen suficientes para pasar a otras cosas más cómodas o rentables.En México tenemos varios ejemplos de esto desde las crisis de los años 1980 hasta la de gran dimensión, como fue la de 2008 y de la cual se recuerda ahora el décimo aniversario. El caso es que cada una deja una marca.
Ler más
No hay comentarios:
Publicar un comentario